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Las pantallas se llenan de autos
No menos de
tres películas sobre automóviles convocan millones en los Estados
Unidos. Desde el último producto de Pixar -Cars, justamente- hasta
la tercera entrega de Rápido y Furioso, pasando por la parodia de
Will Ferrell. Galería, videos y más. La pasión automovilística está en el corazón de los cinéfilos, a juzgar por los 117 millones de dólares que ha recaudado el último estreno de los estudios Pixar desde su estreno. Como reconoce su creador, John Lasseter, la película refleja sus dos pasiones, la animación y el automovilismo y dada la acogida son muchos más los espectadores que suscriben los mismos sentimientos. "El único parecido entre ser actor y piloto de carreras es la concentración", declaró a Paul Newman, a sus 81 años aún pilotando coches de carreras y una leyenda de la pantalla que en Cars da su voz, alma y velocidad a uno de los personajes. La trama de este filme animado transcurre en un mundo sin humanos, donde los vehículos reinan sobre la tierra, las ciudades tienen nombres como Radiator Springs, los insectos son pequeños Volkswagen "escarabajo" volantes y las montañas tienen forma de automóvil. De esta misma obsesión por el volante bebe el filme Rápido y furioso 3: Reto Tokyo, la tercera entrega de una saga tan volcada en el mundo del automóvil que en la industria se conoce como "la franquicia porno del coche". Se trata de un filme de imagen real, pero donde lo de menos son sus protagonistas humanos, que ni siquiera son los mismos que en las entregas anteriores que protagonizaron Vin Diesel o Michelle Rodríguez. Lo importante son los coches y, en concreto, en Reto Tokyo el protagonista es el derrapaje, una nueva moda en las carreras que tiene sus orígenes en las serpenteantes carreteras de montaña japonesas.Como aseguró a la prensa el coordinador de carreras del filme Dennis McCarthy, la película es "como Karate Kid II, donde el coche es una metáfora, un americano con corazón japonés". Es un símil con el que se identifican los espectadores, que pese a la advertencia incluida en la cinta de que el "drifting" -el derrapaje- es cosa de profesionales ya se gastan 750 millones de dólares anuales en esta nueva moda automovilística a la que ahora Hollywood dedica su atención. Toda una ironía el amor de Hollywood por los coches en un momento de apuro para la industria automovilística estadounidense y cuando el precio de la gasolina ha alcanzado cifras récord en este país. Como reconoció Lasseter , la clave de Cars es lo que define como "el factor Nancy", en honor de su esposa. "Me dijo que hiciera la película pensando en todos los que, como a ella, no les gustan los coches", aseguró este conductor que posee un Jaguar, conduce un Mercedes deportivo y a la familia la lleva en un "monovolumen con DVD". La fórmula dio resultado, a juzgar por el análisis de la taquilla del pasado fin de semana donde el porcentaje de hombres y mujeres en la audiencia se dividió al 50 por ciento. En eso mismo confía el humorista Will Ferrel cuando el próximo 4 de agosto estrene Talladega Nights: The Ballad of Ricky Bobby. Su nueva comedia transcurre en un circuito de carreras donde Ferrell es Ricky Bobby, un conductor temerario que deberá enfrentarse a su único miedo en la pista. La comedia quiere combinar los elementos que hicieron de su anterior triunfo -El reportero, en la Argentina sólo disponible en video- un éxito de taquilla con una trama automovilística aprovechando esta moda de Hollywood pero sin dejar de lado al público femenino. Fuente: Terra.
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